16
de noviembre de 2007
La
SIP reclama al gobierno de Cuba que permita
la salida del país de periodistas independientes
Miami (16 de noviembre
de 2007).- La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP)
calificó hoy de inhumana y represiva la negación
del gobierno cubano a autorizar la salida del país
de periodistas independientes que cuentan con permisos
de residencia en otras naciones.
El presidente de la
Comisión de Libertad de Prensa e Información,
Gonzalo Marroquín, reclamó al gobierno cubano
que “cese la persecución contra todos aquellos
que opinan de manera diferente a la línea oficialista,
y que permita la salida de quienes gracias a la compasión
de otros gobiernos gozan de permisos de residencia en
diversos países”.
Uno de los casos más
reciente ocurrió contra el periodista Luis Esteban
Espinosa Echemendía, a quien el 7 de noviembre
le fue notificado que no se le permitiría salir
del país, pese a que desde agosto pasado cuenta
con visa de residencia en Suiza. Espinosa Echemendía,
de 21 años, es periodista de la agencia Jóvenes
Sin Censura y vocero del Consejo de Relatores de Derechos
Humanos de Cuba. Meses antes había sido advertido
por un oficial de la Seguridad del Estado que de no cooperar
con las autoridades no se le dejaría emigrar legalmente.
Lo mismo le sucedió a Abel Escobar Ramírez,
de la agencia Cubanet, cuando el 7 de septiembre un oficial
de la Seguridad del Estado le dijo al periodista, con
visa de refugiado político de Estados Unidos, que
a causa de su labor como reportero le negaban el permiso
de salida del país, pero si se le otorgaría
a su esposa e hijas.
Marroquín, director
de Prensa Libre, de Guatemala, recordó también
que la SIP ha venido reclamando “por la excarcelación
inmediata de los 27 periodistas independientes en prisión,
en particular por 10 de ellos que se encuentran en delicado
estado de salud y a quienes las autoridades no les conceden
licencias humanitarias”.
El informe sobre Cuba,
presentado en la asamblea general de la SIP de octubre
pasado en Miami registró, entre otros temas, la
situación de Normando Hernández, quien debido
a su grave estado de salud fue trasladado el 14 de septiembre
de la prisión de Kilo 7 en Camagüey, donde
cumple una sentencia de 25 años, al Hospital Militar
“Carlos J. Finlay” de La Habana. En abril
pasado el gobierno de Costa Rica concedió a Hernández,
del Colegio de Periodistas Independientes de Camagüey
y a su familia una visa humanitaria, la que aún
no ha sido tomada en cuenta por las autoridades cubanas.
El documento, al que
se puede acceder en la página www.sipiapa.org,
denunció que a otros cuatro periodistas, excarcelados
con una licencia extrapenal por razones humanitarias,
y que cuentan con visas de refugiados de Estados Unidos,
no se les ha otorgado la autorización de la salida
definitiva del país.
Igual
le ocurre al periodista Luis Guerra Juvier y su esposa,
acogidos al programa de refugiados de Estados Unidos,
a quien las autoridades les retiraron el permiso de salida
hace casi dos años sin dar explicación de
esa medida. En una carta enviada a esta organización,
el periodista explica que “me siento secuestrado”
por el régimen de Cuba.