| |
24 de marzo del
2003
El poeta
Las predicciones, tan antiguas como el pensamiento, unos las
atacan, otros las defienden y el resto se encoge de hombros
sin saber qué opinar.
Y como hablamos de predicciones, y por ende, que es igual
que hablar de poesía, donde todo es vuelo, la no forma
y transfiguración del instante breve y sonoro, el poeta,
de frente a su espejo, sin agarras posibles a no ser que sus
sueños y experiencias, coloca su verso a veces en la
posibilidad de un futuro, que quizás, después
al enfrentarse a la hoja en blanco, la plasma. El poeta siempre
estará en su punto impredecible.
Raúl Rivero, el Poeta, ahora condenado a 20 años
por simplemente buscar la otra alternativa dentro de la realidad
cubana, en ese supremo derecho de cualquier ciudadano que
el régimen no admite no pudo huir de esta predicción.
Por eso ahora retomamos su obra para no olvidar su voz.
Al repasar su poemario “escribo de memoria”, publicado
en 1987, con la intención de buscar las claves de su
poesía y lo que pueda decirnos a nosotros los profanos
del verbo poético. Como bien apunta en la contraportada,
para que no quepan dudas de lo que encierra ese volumen, puntualizó
que “esta selección de versos que, por lo menos,
son míos, los escribo para defender las cosas que amo,
las ideas que sustento”.
Paradoja de la vida y su situación actual de ser un
preso más, que es igual como si no existiera, ya que
en este tipo de régimen, un preso es poca cosa. Sin
embargo, la relación entre la última frase “las
ideas que sustento”, viene muy bien ahora al enunciar
“tengo para mis detractores y enemigos estos versos
que lleno de ternura. Que lleno de ternura escribo contra
ellos, porque les agradezco, que en sus conciencias hayan
alojado un día mi sombra, hayan intrigado contra mi
y contra mis versos mi vida y mis amores”.
Sin llegar a un desglose, ahora sufriendo y encerrado, Raúl
Rivero no pierde la ternura y la estatura de hombre, aún
delante de sus victimarios.
Sabe que la razón le corona frente a los señores
del poder. Pero no consiguen doblegarlo. El está más
allá de lo infausto y como poeta al fin, remata sin
rencores en el mismo poema: “En fin, convoco a todos
a que sigan así, ésa es la vida que ustedes
se trazaron y por vuestra amargura desolada, esa región
desértica está pasando siempre mi felicidad
¡Adelante y gracias!”.
Si esto no es predicción en relación con los
instantes que vive y pasa que venga alguien y me lo refute.
|
preguntas
y comentarios? escríbanos
Copyright
© 2003 Inter American Press Association. All rights reserved.
Powered by SurMedia Inc.
|