El enviado estadounidense en La Habana dijo ayer en Miami
que los periodistas independientes y los activistas de derechos
humanos arrestados y sentenciados en los últimos
días no son más que ''rehenes'' del régimen
de Fidel Castro.
Por tanto, aseguró James Cason, jefe de la Sección
de Intereses de Estados Unidos en la capital cubana, su
país jamás negociará con Castro un
intercambio de los arrestados por los cinco espías
cubanos condenados hace dos años por sus actividades
en Estados Unidos.
''Creo que están intentando crear en la opinión
pública que estos activistas de derechos humanos,
bibliotecarios y otros, son de alguna forma agentes de espionaje
como eran los cinco espías condenados'', dijo Cason.
``No sé si harán una demanda formal, pero
nosotros no hacemos tratos con países que toman rehenes,
ni nadie que tome rehenes, porque esto es lo que ellos son,
rehenes puros''.
El diplomático reveló, durante un almuerzo
del Centro de Estudios Cubanos y Cubanoamericanos de la
Universidad de Miami, que un activista de la isla le contó
que, cuando estuvo encarcelado, agentes de los servicios
de seguridad cubanos le dieron a entender que estaban pensando
intercambiar presos políticos por los cinco espías.
La comparecencia de Cason ocurrió al cabo de una
dramática semana en Cuba durante la cual el régimen
arrestó a unas siete decenas de opositores y periodistas
independientes, llevando a muchos de ellos ante tribunales
sumarios que han despachado sentencias a diestra y siniestra.
Estas incluyen una condena de 20 años para el poeta
y escritor Raúl Rivero, quien pasó así
a ser el primer intelectual enviado a la cárcel por
escribir sus opiniones en el siglo XXI.
El gobierno del régimen cubano acusó a Cason
de manipular y dar instrucciones a los activistas en su
trabajo. Ayer, cuando le preguntaron su opinión al
respecto, su respuesta fue corta. ''¡Mentira!'', dijo,
en español.
Sin referirse específicamente a la posibilidad de
un éxodo, como el puente marítimo Mariel-Cayo
Hueso del año 1980, el diplomático dejó
entrever que próximamente pudiera suceder algo similar
en la isla, porque en los últimos tiempos se ha incrementado
el clima de desesperación en Cuba.
''Muchos de los cubanos están exhaustos, y da la
idea que esperan únicamente un cambio con una mezcla
de esperanza y ansiedad. Pero, desafortunadamente, como
somos vecinos, los problemas cubanos son nuestros problemas,
por lo cual es un imperativo moral prestar nuestro apoyo
a la democracia en Cuba. Es un interés estratégico
nuestro'', dijo. En su opinión, ``la desintegración
de la sociedad cubana crea la amenaza de una emigración
masiva hacia EU.''.
Según Cason, el gobierno estadounidense deberá
seguir apoyando a la disidencia interna, a los viejos prisioneros
políticos y ahora ''a los nuevos''. ''Fueron injustamente
arrestados y sentenciados. Ahora, la oposición nos
debe decir qué quiere que hagamos por ellos; debemos
esperar que las cosas se calmen para pensar racionalmente
los próximos pasos. Estoy seguro de que tendremos
esas conversaciones [con los opositores]'', dijo el diplomático.
Cason dijo que no cree que el régimen cubano decida
expulsarlo del país, en parte porque su oficina es
una válvula de escape.