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6.
COLEGIACION Y EXIGENCIA DE TITULO UNIVERSITARIO
En
1968 se estableció el calificador de cargos periodísticos y comenzaron
las evaluaciones técnico-profesionales en el sector de la prensa.
En el proceso de evaluación se tomaba en consideración el tiempo
de trabajo, nivel de escolaridad y capacidad profesional demostrada
en los años de ejercicio de la profesión periodista. A partir de
entonces se ha establecido como requisito la graduación universitaria
para ascender a la calificación más alta -Periodista A- de la escala
salarial, aunque no para ejercer la profesión.
Durante
el IV Congreso de la UPEC en 1980, el Comité Estatal de Trabajo
y Seguridad Social dictó una resolución que establecía un nuevo
calificador con procedimientos más adecuados para la evaluación
de los periodistas y su adecuación a una escala salarial.
Hay
dos agrupaciones de periodistas que funcionan paralelamente: una
es oficial y la otra está proscrita.
Sólo
pueden ejercer de manera acreditada los periodistas que sean miembros
de la UPEC, única organización reconocida oficialmente por el Estado.
La UPEC no representa la expresión organizada de un gremio profesional
independiente. Su función principal es actuar para controlar y perfeccionar
el apoyo de los periodistas a la Revolución.
Según
está definido en el Programa del Partido Comunista (Granma,
Año 13, No. 23, 28 de enero de 1987, pag. 2) “la UPEC tiene como
misión fundamental contribuir al pertrechamiento ideológico y político
de nuestros periodistas, a su superación técnica profesional con
vistas a que su labor constituya un valioso aporte en la divulgación
y arraigo de la obra e ideología de nuestra Revolución.”
La
UPEC no acoge a todos los periodistas. Actualmente existen varias
organizaciones independientes proscritas por el Gobierno, que agrupan
a periodistas disidentes y de oposición a los que por motivos políticos
el Gobierno les ha retirado su acreditación como periodistas. Las
principales organizaciones o agencias de prensa independiente son
las siguientes:
En
La Habana: Cuba Press, Havana Press, Buró de Prensa Independiente
de Cuba, Asociación de Periodistas Independientes de Cuba,
Nueva Prensa, Unión de Periodistas y Escritores Cubanos Independientes,
Cuba Verdad y Agencia de Prensa Sindical Independiente de
Cuba.
En
Pinar del Río: Pinar Press
En
Villa Clara: Centro-Norte Press
En
Camaguey-Ciego de Avila: Patria
En
Santiago de Cuba: Prensa Libre Oriental y Oriente Press.
El
gobierno ha sometido a los periodistas independientes a una campaña
sistematizada de represión que incluye, entre otras tácticas, las
siguientes: se allanan casas donde operan los periodistas independientes
yu se confiscan máquinas de escribir y archivos, se les detiene
en las calles o en sus casas, se les somete a interrogatorios que
pueden durar desde horas hasta días sin aparentes motivos, se les
conectan equipos electrónicos a los teléfonos de sus casas para
que éstos reciban llamadas cada dos minutos las 24 horas del día,
se les transporta a remotas carreteras para que tengan que caminar
decenas de kilómetros. También han sido golpeados en las calles
y han sido sometidos a los llamados “actos de repudio”.
El
informe de la Comisión de Libertad de Prensa de la SIP destaca que
durante el otoño de 1997 y los primeros meses de 1998, el periodismo
continuó férreamente controlado por las autoridades gubernamentales.
Señala que en el período fueron expulsados del país tres periodistas,
uno estaba en trámites obligatorios para marcharse y otros dos fueron
condenados a prisión.
También
han sido expulsados funcionarios de instituciones protectoras de
los derechos de los periodistas que han visitado el país para entrevistarse
con periodistas independientes. El 25 de junio de 1996 fue expulsada
Suzzane Billelo, coordinadora del programa de las Américas del Comité
de Protección a los Periodistas, con sede en New York, acusada por
las autoridades de La Habana de apoyar “actividades contrarrevolucionarias”,
tras ser interrogada durante seis horas por agentes del Ministerio
del Interior. Durante los tres días de estadía en el paríz, Billelo
se había entrevistado con una docena de periodistas para conocer
las condiciones en que trabajaban y examinar alternativas de cooperación.
Después de interrogarla, le confiscaron documentos, cartas, trabajos
periodísticos y fotos que había recibido de los cubanos.
Al
mes siguiente, el periodista francés Jack Perot, director de la
oficina de América de la organización Reporteros Sin Fronteras,
fue detenido durante dos horas en el aeropuerto de La Habana y enviado
de regreso a París en el mismo avión. Las autoridades de inmigración
le informaron que su visita era indeseable debido a sus relaciones
con los periodistas independientes de la isla.
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